El Club Balonmano Pozoblanco sumó un nuevo triunfo, el tercero consecutivo por primera vez en la temporada, tras vencer a un rival de su misma zona como es el Handbol Bordils, al que ahora  aventaja en un punto. Fue en un partido en el que los de Miguel Ángel Moriana empezaron titubeantes y con muchas dudas en el ataque, que fueron resolvieron y atajando con el paso de los minutos. Porque los blanquillos fueron de menos a más para encauzar el partido en el tramo final de la primera parte y en el arranque de la segunda, donde se fraguó un triunfo que volvió a sustentarse en el trabajo atrás y en el paulatino acierto de cara a portería. De nuevo, el Pozoblanco tiró de inteligencia para jugar con el marcador a su favor y sumar dos puntos muy importantes.

Primera parte irregular la vivida entre dos equipos que se intercambiaron el dominio en el marcador en los primeros instantes de la contienda. Empezó el cuadro visitante mandando porque supo aprovecharse de los continuos fallos que protagonizaron los de Miguel Ángel Moriana en ataque, sumando pérdidas de manera consecutiva que le impidieron meterse desde el inicio en el choque. El Handol Bordils varió su defensa y osciló entre la 6-0 inicial, pasando por una individual a Julián Portero hasta la 5-1 con la que afrontó la recta final de la primera parte, mientras que el Pozoblanco se decantó por defensas abiertas que encontraron la mejor respuesta en el trabajo de Federico Sincich, que secundó muy bien el trabajo de sus compañeros. Conforme fue funcionando el trabajo en defensa, el cuadro blanquillo se sacudió la presión inicial y fue engrasando la máquina también en ataque. Sin embargo, el primer punto de inflexión llegó con la primera exclusión favorable a los vallesanos.

Esa primera superioridad llegó en el minuto 10 y permitió a los de Moriana empezar a reflejar las primeras rentas a su favor con el 7-5 registrado, lo que obligó al entrenador Pau Campos a solicitar su primer tiempo muerto que no valió para mucho. Y es que tras el pequeño respiro, los catalanes volvieron a perder a otro jugador y el Pozoblanco aprovechó para seguir sumando goles. Pronto compensaron los colegiados de la contienda y en apenas un minuto Julián Portero y Agus Casado vieron los dos minutos dejando a su equipo con cuatro jugadores de campo, una situación que permitió a su rival no solo empatar, sino volver a ponerse por delante (8-9).

Buen final de primera parte y mejor arranque en la segunda

El Balonmano Pozoblanco se recuperó de esa inferioridad y cuando estuvo en igualdad de condiciones aprovechó varias contras finalizadas con acierto para de nuevo ponerse por delante, goles incluidos de un Nacho Serrano que jugó de extremo y que demostró que quien tuvo, retuvo. Un tiempo muerto de Moriana a falta de cinco minutos para el final dio un respiro a sus jugadores que volvieron a  la cancha con el propósito de ampliar la renta para la segunda parte y lo hicieron consiguiendo el 16-13 con el que se fueron al descanso.

Tuvo un excelente final de primera parte un Pozoblanco que supo alargar esa racha en una segunda parte en la que comenzó muy enchufado con un alto porcentaje de acierto en sus acciones ofensiva, buscando el extremo y el pivote, y apostando por trabajar duro en defensa. Volvió a solicitar un tiempo muerto Pau Campos, consciente de que los locales abrían brecha en el marcador, algo que intentaron paralizar en los dos minutos que tuvieron con un jugador más tras la exclusión de Nacho Castillo, minutos en los que también apostaron por realizar una defensa individual sobre varios jugadores del Pozoblanco.

Jugar con inteligencia

Aunque siguió mandando en el electrónico, el cuadro de Moriana sufrió con los lanzamientos lejanos de Eduard Nono -impecable-, que además de marcar repartió el juego y llevó las directrices y la batuta en su equipo. Esos lanzamientos encontraron la réplica en los de Alberto Requena, Julián Portero y un Agus Casado que también se animó para desatascar a los suyos en ataque. El Pozoblanco volvió a jugar con el tiempo, intentó tener cabeza y buscar siempre ataques largos que le  permitieran manejar esa diferencia sin tener que lamentar la falta de recambios. Cuatro arriba, 28-24, entró en los últimos diez minutos de partido para los que Moriana pidió un nuevo tiempo muerto.

Con el Bordils tapando a Agus Casado y Julián Portero, que vio la tercera exclusión a falta de cinco minutos para el final, el cuadro local administró bien su ventaja y certificó una semana una victoria, que consiguió a pesar de las dificultades por las que atraviesa el equipo tras las lesiones y tirando de casta para dar un paso más hacia la permanencia. Nacho Serrano volvió jugando, marcando y sacrificándose por un equipo que es el suyo.

 

FICHA TÉCNICA:

34.- CLUB BALONMANO POZOBLANCO: Federico Sincich, Alberto Requena (2), Julián Portero (6), Nacho Serrano (3), Paco Bustos (2), Cristóbal Ortega y Nacho del Castillo (8) -siete inicial-, Víctor González (p.s.), Agus Casado (9, 2p) y Alonso Ruiz (4).

31.- HANDBOL BORDILS: Joan Comas, Francesc Reixach (7), Marc Prat (2), David Maso (3), David Masmiquel (4, 1p), Marc Canyigueral (4) y Álex Marco -siete inicial-, Jordi González, (p.s.), Joan Vilanova, Josep Reixach (4), Eduard Nono (6), Marti Vila y Oriol Márquez (1).

ÁRBITROS: Lanuza y Sáez, de Valencia. Agus Casado y Nacho del Castillo; y a los visitantes Joan Vilanova, Marti Vila y Oriol Márquez. Descalificaron a Julián Portero tras 3 exclusiones.

PARCIALES CADA CINCO MINUTOS: 1-2, 3-5, 7-5, 9-10, 12-11, 16-13 (descanso), 19-14, 22-18, 25-22, 28-24, 31-27 y 34-37.

INCIDENCIAS: Partido correspondiente a la vigésima jornada de liga disputado en el Juan Sepúlveda ante unos 200 espectadores.