Ha sido esta una semana con algunas novedades respecto a la potabilización del agua de las comarcas de Los Pedroches y el Guadiato, novedades que no hacen pensar que el agua potable vuelva a las casas de más de 80.000 ciudadanos a corto plazo. Por una parte, la Diputación de Córdoba avanzó que la próxima semana se tendrán los informes sobre el proceso de potabilización, mientras que en el territorio se inclinan por mantener reuniones para volver a abordar el problema y lo cierto es que la única solución, la única que no depende de nadie, es que llueva. 

Respecto al primer punto, el presidente de la Diputación, Salvador Fuentes, avanzó en un desayuno informativo organizado por el Grupo Joly que la semana que viene se tendrán los informes técnicos sobre la potabilización a través de las dos opciones planteadas: ósmosis y ultrafiltración. Fuentes desveló que la opción de la ósmosis sí consigue bajar los parámetros de carbono orgánico total, pero aparecen otros problemas. 

El primero de ellos es que construir la planta rondaría los 4,7 millones de euros, a lo que habría que unir el coste del mantenimiento -unos dos millones de euros-. A estas variables hay que sumar una tercera, el agua que se desecha en el proceso de potabilización y que alcanzaría el 40 por ciento, aguas residuales que tendrían un «impacto medioambiental descomunal». La otra opción, la ultrafiltración no consigue reducir la presencia de carbono orgánico total a los parámetros que permitan el consumo de agua, según aseguró Fuentes. 

Reuniones

Mientras tanto, en el territorio los movimientos pasan por solicitar reuniones. Así, el PSOE comarcal solicitó una reunión en Mancomunidad para conocer las medidas que se están llevando a cabo, una solicitud que tuvo pronta repuesta ya que el presidente de la entidad, Santiago Cabello, respondió mediante nota de prensa que iba a convocar dicha reunión. 

Pero, ¿qué se deduce de todo esto? Pues la respuesta es clara y es que las soluciones no van a llegar ni a corto ni a medio plazo si no llueve, algo que ya nadie oculta. Mientras, se siguen acumulando los meses en los que la ciudadanía sigue sin tener agua potable. Cinco meses y a seguir sumando.