El coordinador provincial de IU Córdoba, Sebastián Pérez; el parlamentario de Por Andalucía y coportavoz de Podemos Andalucía, José Manuel Jurado; y la portavoz del grupo parlamentario Unidas por Extremadura, Irene de Miguel, han alertado desde la presa de La Colada sobre la grave situación de contaminación que afecta al norte de la provincia de Córdoba y que ahora se extiende a Extremadura con el beneplácito de los gobiernos del PP en ambas comunidades. En la comparecencia han estado también la diputada y el diputado de Unidas por Extremadura, Nerea Fernández y Joaquín Macías, además de los diputados del grupo provincial de IU Córdoba, que han reiterado la necesidad de una intervención urgente para frenar la contaminación y garantizar el acceso al agua potable.

Sebastián Pérez ha denunciado que la «inacción» del Gobierno andaluz permitió que 80.000 personas estuvieran sin agua potable durante un año y que, lejos de adoptar medidas para frenar la contaminación, ahora se está exportando agua en mal estado al río Zújar y al embalse de La Serena. “Lo que está en peligro no es solo la salud pública en el norte de la provincia de Córdoba, sino también en Extremadura. El coordinador provincial de IU ha criticado la visita reciente de Moreno Bonilla a la zona, en la que no anunció ninguna medida para solucionar la contaminación. “Después de dos años sin aparecer por aquí, cuando por fin viene, lo hace para un acto de propaganda política del PP, sin comprometer ni un solo euro para garantizar agua potable en el norte de Córdoba”, ha señalado Pérez, que ha insistido en que es urgente una intervención real con inversiones que permitan frenar la contaminación y garantizar el suministro de agua en condiciones de seguridad. Por su parte, José Manuel Jurado ha señalado que el Gobierno andaluz sigue ocultando la contaminación en La Colada y que solo el 17 % de la población del norte de Córdoba se atreve a beber agua del grifo.

“Las ocurrencias de Moreno Bonilla, como tratar de eliminar las algas sin atacar la raíz del problema, han fracasado. En lugar de depurar el agua, han optado por pasar el problema a Extremadura”, ha criticado. Desde Por Andalucía han anunciado una batería de iniciativas para exigir inversiones en prevención de la contaminación, apoyo a la ganadería sostenible y la instalación de una potabilizadora que garantice agua de calidad. “No podemos permitir que sean las embotelladoras las que se forren mientras la gente sigue sin confiar en el agua que llega a sus casas”, ha advertido. Desde Unidas por Extremadura, Irene de Miguel ha agradecido la denuncia de sus compañeros andaluces y ha lamentado que el Gobierno extremeño esté mirando hacia otro lado.

“Es inaceptable que el agua contaminada de La Colada llegue a Extremadura sin que nadie haga nada. La diputada extremeña ha insistido en que la falta de infraestructuras de depuración en el medio rural es un problema estructural tanto en Andalucía como en Extremadura y ha subrayado que esta crisis no solo tiene un impacto ambiental y en la salud pública, sino también económico. “Cuando se permite la contaminación del agua, al final tenemos que gastar enormes cantidades de dinero para intentar solucionar sus efectos. Esto demuestra que la falta de inversión en infraestructuras hídricas tiene un coste muy alto que acaba pagando la ciudadanía”, ha advertido. Los tres han exigido soluciones urgentes para frenar la contaminación de las aguas y garantizar el acceso a agua potable en condiciones seguras tanto en Andalucía como en Extremadura.